El Director del Trabajo, Pablo Zenteno, ha solicitado un uso responsable de la Ley Karin tras la desestimación de una denuncia en su contra por parte de la Contraloría. Esta acusación fue presentada por María Ester Feres, presidenta de la Asociación Nacional de Trabajadoras, quien acusó a Zenteno de violencia y acoso laboral. El conflicto se remonta a una reunión que tuvo lugar el 5 de diciembre de 2024, donde se abordó la situación de funcionarios a contrata que no fueron renovados. Durante esta discusión, se produjo un intercambio tenso entre la autoridad y los líderes sindicales, lo que derivó en la alegada agresión a una dirigente, elevando la tensión del encuentro al punto de desencadenar la denuncia.
La Contraloría, tras investigar las alegaciones, emitió un comunicado en el que concluía que no había evidencias suficientes para sostener las acusaciones de violencia y acoso laboral. La institución subrayó que es común que en reuniones de este tipo surjan situaciones de tensión y que las acciones de Zenteno no constituyeron agresiones ni humillaciones hacia las denunciantes. Este veredicto deja en claro que la situación se enmarca en un contexto de enfrentamiento normal entre partes en negociación, donde las emociones pueden intensificarse.
Pablo Zenteno, por su parte, ha expresado su convicción de que no cometió ninguna irregularidad y ha reafirmado su compromiso con el respeto a los derechos fundamentales de los trabajadores, en concordancia con lo estipulado por la Ley Karin. A través de una declaración pública, enfatizó que esta ley es fundamental para asegurar ambientes laborales seguros y saludables, solicitando que sea aplicada de manera adecuada para beneficio de todos los involucrados.
En su intervención, Zenteno aclaró que no solo es su deber proteger a los trabajadores, sino también velar por una utilización justa de las herramientas legales disponibles, como la Ley Karin. La responsabilidad en la aplicación de esta normativa es crucial, ya que su mal uso puede desvirtuar los objetivos que persigue, es decir, fomentar el respeto y la dignidad en el entorno laboral. Así, instó a todos los actores sociales a tener un enfoque constructivo y medido en las relaciones laborales.
La situación actual resalta la necesidad de un diálogo fluido y respetuoso entre las autoridades y los representantes de los trabajadores. Eventos como los que llevaron a la denuncia contra Zenteno podrían resolverse con mayor eficacia si se fomentan espacios de comunicación y entendimiento mutuo. La resolución de conflictos laborales debe buscarse a través de la cooperación y no del conflicto, con el objetivo de contribuir a la construcción de una cultura laboral más saludable y productiva.
















