En un giro sorprendente en el caso de Martín de los Santos Lehmann, el asesor inmobiliario de 32 años que fue declarado prófugo de la justicia chilena, se supo que ha estado enviando mensajes desde Brasil, donde se encuentra aparentemente de vacaciones. A tan solo cuatro días de su declaración como fugitivo, Lehmann ha solicitado al sistema judicial chileno que se le permita designar un nuevo abogado sin ser detenido, evidenciando así su intento por enfrentar las acusaciones que pesan en su contra desde el extranjero.
La controversia se origina tras la agresión a un conserje de 70 años en un edificio de Vitacura, un hecho que impactó a la comunidad y que motivó la reformalización de Lehmann en una audiencia realizada por Zoom. A raíz de este evento, los tribunales emitieron una orden de prisión preventiva en su contra, solo para que posteriormente se conociera que el imputado ya había salido del país, lo que llevó a activar alertas internacionales para su captura.
Según reportes periodísticos, Martín de los Santos se encuentra en un hotel en Florianópolis, Brasil, desde donde ha hecho llegar sus mensajes a medios chilenos como Chilevisión y La Tercera. En estos comunicados, ha manifestado su preocupación por la falta de acceso a una defensa legal adecuada, argumentando que se le está impidiendo ejercer su derecho a una defensa efectiva al no permitírsele patrocinar a un abogado de manera telemática, tras la renuncia del abogado que lo representaba previamente.
Lehmann ha señalado que su situación actual, que incluye medidas cautelares y limitaciones logísticas reales, dificulta su regreso a Chile para enfrentar las acusaciones. En su mensaje, enfatizó que esta situación vulnera su derecho al debido proceso y que ha estado dispuesto a colaborar con las autoridades desde el inicio del proceso. Además, solicitó a las autoridades chilenas que se tome nota de su petición para poder formalizar el patrocinio legal de forma remota, tal como lo estipula la ley.
Mientras tanto, la policía brasileña ha comenzado a monitorear su ubicación, aunque están a la espera de una orden de detención internacional conocida como «alerta roja» para proceder con su captura. La incertidumbre sobre el futuro legal de Martín de los Santos Lehmann continúa, mientras sus declaraciones desde el extranjero añaden una capa de complejidad a un caso que ya ha captado la atención de los medios y del público en general.
















