El Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, conocido como Mejor Niñez, ha confirmado con gran tristeza el fallecimiento de un niño de tres años y ocho meses, ocurrido en la tarde del viernes en la residencia Casa Nacional, ubicada en la comuna de Ñuñoa, Región Metropolitana. Esta grave noticia ha generado reacciones de luto y conmoción en la comunidad, al tratarse de un accidente que terminó en tragedia en un lugar destinado a la protección y el cuidado de menores.
Según un comunicado oficial emitido por Mejor Niñez, el fatal accidente se produjo alrededor de las 18:00 horas en una piscina para niños dentro de la residencia. Las circunstancias del hecho están siendo investigadas por la Fiscalía y por otras entidades pertinentes. Inmediatamente después del incidente, el personal de turno aplicó maniobras de reanimación y trasladó al niño al Servicio de Atención Primaria de Urgencia, Rosita Renard, donde desafortunadamente se confirmó su muerte a pesar de los esfuerzos realizados por el equipo médico.
Tras lo ocurrido, el Servicio ha mantenido contacto con la familia del menor, brindándoles el apoyo emocional y acompañamiento necesario en este difícil momento. La institución ha expresado su deseo de estar cerca de los seres queridos del niño, entendiendo la magnitud de la pérdida y el sufrimiento que enfrenta la familia en un suceso tan traumático. Mejor Niñez se ha comprometido a facilitar todos los recursos necesarios para ayudar en el proceso de duelo.
En relación con el accidente, Mejor Niñez ha declarado que han proporcionado toda la información disponible a las autoridades judiciales y policiales, con el objetivo de esclarecer los hechos que llevaron a esta tragedia. Además de colaborar con la investigación externa, el organismo ha iniciado una investigación interna para recabar más antecedentes que permitan entender mejor lo que ocurrió y prevenir futuros incidentes similares dentro de sus instalaciones.
Finalmente, el Servicio ha destacado la importancia de cuidar a los demás niños y niñas presentes en la residencia después del suceso. Se ha dispuesto de un equipo adicional para brindar acompañamiento emocional y contención, asegurando así el bienestar de todos los menores bajo su cuidado. La situación ha resaltado la necesidad de normas más estrictas de seguridad en ambientes destinados a la infancia, con el fin de proteger a los más vulnerables de trágicos acidentes.
















