Con activos valorados en más de 15 millones de dólares, el grupo empresarial inmobiliario inicia un proceso legal para reordenar su situación financiera sin perder de vista su promesa principal: cumplir.
En medio de un escenario desafiante, marcado por deudas pendientes e incertidumbre entre compradores e inversionistas, las empresas del holding inmobiliario Megaterrenos han decidido tomar el control de la situación y acogerse a una herramienta legal estratégica: la reorganización judicial.
Esta decisión, adoptada por Megaterrenos SpA, Inversiones Mundo SpA, Mundo Parcelas y Agroparcelas SpA, busca evitar la quiebra y transformar una crisis en una oportunidad de reordenamiento y transparencia.
Una vía legal que prioriza los compromisos
A diferencia de la liquidación forzosa, donde los activos se rematan rápidamente y los clientes suelen quedar al final de la fila de pagos, la reorganización judicial permite a las empresas seguir operando, planificar la venta de bienes y cumplir sus obligaciones de forma ordenada.
“Tenemos activos, tenemos compromiso y tenemos un plan. Elegimos este camino porque creemos que es el más justo para todos los que han confiado en nosotros”, indicaron desde la administración del holding.
El procedimiento, respaldado por la Ley 20.720, implica una supervisión directa por parte del tribunal, la designación de un veedor judicial y la presentación de un plan de pagos que deberá ser aprobado por los acreedores.
En este caso, los activos involucrados, mayormente terrenos y parcelas, están valorados en cerca de 15 millones de dólares, parte de las operaciones de sus empresas Mundo Parcelas y Agroparcelas.
¿Qué significa esto para los clientes?
Más allá de las cifras, el verdadero desafío del grupo es recuperar la confianza de sus clientes. Durante los últimos meses, la falta de información clara generó inquietud en quienes habían adquirido parcelas o estaban en proceso de hacerlo.
Al acogerse a esta reorganización, el holding busca dejar atrás esa etapa y avanzar hacia un nuevo capítulo.
Para quienes tienen compromisos vigentes con alguna de las empresas del grupo, este proceso representa una garantía legal de que sus intereses serán considerados y protegidos. Además, se estableció el compromiso de informar periódicamente sobre los avances del procedimiento, algo que el propio holding reconoce como una deuda pendiente con sus clientes.
La reorganización judicial no es una solución rápida ni sencilla, pero es una alternativa viable que permite mirar hacia el futuro con un mínimo de certidumbre.
















