En un lamentable suceso ocurrido en Ñuñoa, dos adultos mayores fueron víctimas de un violento robo en su hogar durante la madrugada de este lunes. Según el relato de su hijo Richard, los delincuentes, al menos dos y con el rostro cubierto, forzaron dos puertas para entrar a la vivienda ubicada en calle Seminario. No solo alteraron la tranquilidad del hogar, sino que también desataron una situación de terror para la pareja de ancianos que, en medio de la noche, se vieron confrontados con armas de fuego, lo que evidencia la creciente preocupación por la seguridad en las comunidades.
Aproximadamente a la 1:30 AM, Richard se comunicó con la emisora Radio Bío Bío para hacer la denuncia correspondiente. Indicó que mientras sus padres dormían, uno de los delincuentes los despertó apuntando con un arma a la cabeza de su madre. Estos criminales, presuntamente menores de edad, registraron el inmueble en busca de objetos de valor, amenazando constantemente a sus víctimas. La escena es un reflejo alarmante del incremento de la delincuencia y la violencia en la región, afectando a los más vulnerables de la sociedad.
El robo, que dejó a los ancianos con un considerable daño emocional, resultó en la sustracción de bienes valorados en aproximadamente $800 mil, incluyendo un teléfono celular, que fue rastreado por Carabineros hasta una localidad cercana, aunque sin éxito en la recuperación. Richard, tras recibir la angustiante noticia, se dirigió rápidamente al domicilio de sus padres y aunque sus progenitores no sufrieron lesiones físicas, el impacto del asalto fue suficiente para que su madre, de 71 años, necesitara atención médica para manejar un shock nervioso. Este tipo de incidentes, que rompen la sensación de seguridad en los hogares, generan un profundo pesar en la comunidad.
Las víctimas, aún procesando el traumático evento, recibieron el apoyo necesario mientras las autoridades iniciaron la investigación correspondiente. La Fiscalía ha dispuesto que la Brigada de Robos Suroriente de la Policía de Investigaciones se haga cargo de la indagatoria, con el objetivo de dar con el paradero de los delincuentes. El subcomisario Kevin Bustos, encargado de la investigación, destacó la importancia de reunir evidencia en el lugar del crimen para identificar y capturar a los responsables de este delito que ha dejado una familia en estado de angustia.
Este incidente se suma a una serie de robos violentos que han despertado inquietudes en la ciudadanía sobre la seguridad en los barrios de Ñuñoa y otras comunas de Santiago. La situación es crítica, y se requiere de un mayor esfuerzo por parte de las autoridades para garantizar la protección de los ciudadanos, especialmente de aquellos que, como esta pareja de adultos mayores, son más susceptibles a la violencia. La comunidad, unida, clama por medidas efectivas que contribuyan a erradicar este tipo de delitos y devolver la tranquilidad a sus hogares.













