Nuevos detalles han surgido en relación al impactante triple asesinato del fotógrafo Eduardo Cruz-Coke y sus dos hijos, ocurrido en la comuna de La Reina. A más de cuatro meses del trágico suceso, la Fiscalía ha revelado que ha obtenido evidencia que podría complicar la situación del principal sospechoso, Jorge Ugalde, cuñado del fotógrafo y actualmente bajo prisión preventiva. Los nuevos antecedentes han reavivado el interés público y mediático en el caso, que ya ha conmovido a la comunidad.
Entre la evidencia que ha presentado la Fiscalía, destaca un mensaje de Whatsapp proveniente de Ugalde dirigido al médico de su padre, en el que le solicita una receta para un medicamento. Este documento ha generado inquietud, ya que Ugalde había declarado no consumir el fármaco en cuestión, que sí fue hallado en el organismo de los adolescentes fallecidos durante la autopsia. Los investigadores ya tenían indicios previos de que las víctimas pudieran haber sido asesinadas utilizando drogas de sumisión, lo que añade un elemento más a la compleja trama del crimen.
El mesaje encontrado en el disco duro de Ugalde es aún más revelador. En su comunicación con el doctor, el sospechoso menciona específicamente que está tomando Eszopiclona, un medicamento utilizado para tratar el insomnio. Sin embargo, añade que teme el sabor amargo del fármaco y solicita cambiarlo por Zolpidem. Este mensaje fue enviado el 23 de junio de 2025, justo un día antes de que se reportara la receta del mismo, lo que plantea preguntas sobre las verdaderas intenciones de Ugalde y su relación con los eventos trágicos que se desarrollaron poco después.
Además del mensaje de Whatsapp, la Fiscalía ha salido a la luz con más pruebas que apuntan a la culpabilidad de Ugalde. Se han encontrado manchas de sangre en su domicilio, así como grabaciones de cámaras de seguridad que lo relacionan con el lugar de los hechos. Más alarmante aún, las autoridades también han hallado en su poder una máscara y una pistola de juguete, adquiridas días antes del crimen. Estas piezas de evidencia fortalecen la tesis de que Ugalde pudiera haber estado involucrado en el crimen, mientras que su familia continúa defendiendo su inocencia.
La comunidad y los medios están a la expectativa de cómo se desarrollará este caso en las próximas semanas. La familia de las víctimas exige justicia y espera que la verdad salga a la luz. La presión sobre la Fiscalía para que actúe con prontitud es alta, y el desarrollo de este caso podría tener repercusiones importantes en la percepción pública de la seguridad y la justicia en el país.
















