Una alarmante vulneración de derechos de menores ha salido a la luz en un jardín infantil perteneciente a la Fuerza Aérea de Chile (FACh), ubicado en la Base Aérea Cerro Moreno, Región de Antofagasta. La denuncia fue interpuesta por una apoderada del establecimiento, quien afirmó que educadoras del jardín tomaron fotografías y videos de los niños sin la autorización de sus padres. Además, se reveló que estas profesionales habrían creado un grupo de WhatsApp con el fin de compartir stickers de los menores, utilizando el contenido de manera burlona. Los testimonios indican que la situación es extremadamente grave, y ha atraído la atención de las autoridades y la comunidad en general.
En respuesta a los hechos denunciados, la FACh emitió un comunicado informando que desde el pasado 25 de noviembre conocían la situación relacionada con la grabación y difusión no autorizada de imágenes de los niños. La institución ha subrayado la seriedad del asunto y ha declarado su compromiso con la protección de los derechos de los menores. La FACh ha resaltado que inmediatamente tomó acciones al respecto, iniciando una denuncia ante la Fiscalía Local de Antofagasta y regulando una investigación sumaria administrativa para esclarecer los hechos.
Dentro del marco de estas acciones, la Vª Brigada Aérea ha tomado medidas para garantizar el acompañamiento y apoyo a las familias afectadas por la situación. Según se informó, la institución ha establecido un contacto directo con los padres de los niños, ofreciendo apoyo integral y contención emocional ante esta delicada circunstancia. Este enfoque demuestra la intención de la FACh de abordar el problema no solo desde el ámbito legal, sino también desde un punto de vista humanitario.
La FACh, consciente de la gravedad de las acusaciones, ha determinado apartar del cargo al personal del jardín involucrado en este escándalo. Un enfoque claro ha sido establecido para asegurar la privacidad de los menores, prohibiendo además cualquier reproducción, almacenamiento o difusión del contenido que haya sido confiscado. La institución ha enfatizado que la protección y bienestar de la infancia es considerada su prioridad absoluta, estableciendo un estándar claro sobre la conducta esperada de su personal.
Finalmente, la FACh reafirmó su compromiso de cooperar con las investigaciones pertinentes, asegurando que se mantendrá una postura de rechazo ante cualquier conducta que infrinja los derechos de los niños. Esta situación no solo ha suscitado preocupación en la comunidad de Antofagasta, sino que ha abierto un debate sobre la responsabilidad de los educadores en la protección de la privacidad y la dignidad de los menores en situaciones vulnerables.













