Un operativo policial en la Región de Los Ríos ha dejado como saldo a dos funcionarios del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Carabineros heridos de bala. Esto ocurrió mientras se intentaba arrestar a Carlos Esteban Cancino Tapia, de 29 años, considerado el principal sospechoso del homicidio del cabo Eugenio Naín, hecho que conmovió al país en 2020. El procedimiento se llevó a cabo en la comunidad de Antillanca, en el sector rural de Punucapa, cerca de Valdivia, donde se había determinado que Cancino Tapia se encontraba escondido.
Las investigaciones apuntan a Cancino Tapia como el autor material del asesinato del cabo Eugenio Naín, quien fue abatido en el cumplimiento de su deber el 30 de octubre de 2020. En aquella ocasión, Naín respondía a un llamado por desórdenes en la Ruta 5 Sur, en la comuna de Padre Las Casas, Región de La Araucanía. Hasta el momento, dos de los tres presuntos involucrados en el crimen han sido condenados y arrestados, siendo Cancino Tapia el último en permanecer en la clandestinidad hasta hoy.
Uno de los funcionarios heridos en el enfrentamiento ha sufrido graves lesiones. Según los reportes de Carabineros, el golpe más severo fue recibido por un efectivo al que le impactó una bala en el rostro, quien se encuentra en estado crítico con pronóstico reservado. Ambos funcionarios han sido trasladados de emergencia al Hospital Base de Valdivia, donde están recibiendo atención médica intensiva.
Ante la gravedad de la situación, el general director de Carabineros, Marcelo Araya, se trasladó rápidamente a la Región de Los Ríos para supervisar el desarrollo del operativo y atender el estado de los heridos. Adicionalmente, se espera la llegada del ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, quien también se hará presente en la zona para conocer de primera mano los pormenores del procedimiento y ofrecer apoyo a las familias de los funcionarios afectados.
Este incidente ha reavivado el debate sobre la seguridad y el trabajo de las fuerzas policiales en Chile, en un contexto donde la violencia relacionada con el narcotráfico y el crimen organizado ha ido en aumento. Las autoridades reiteran su compromiso de llevar ante la justicia a quienes atentan contra la vida de los uniformados, y se espera que la captura de Cancino Tapia no solo traiga justicia al caso del cabo Naín, sino que también envíe un mensaje contundente sobre la lucha contra la delincuencia.
















