Este martes, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau García-Huidobro, visitó la villa Portales en San Bernardo para abordar las circunstancias del trágico asesinato de un niño de 12 años, resultado de una encerrona perpetrada por delincuentes. Durante su visita, Arrau se mostró profundamente conmovido y expresó sus condolencias a la familia de la víctima, subrayando la gravedad del suceso. «Lo sucedido aquí no es un hecho delictivo más», afirmó, enfatizando la necesidad de una reflexión seria sobre la normalización de la violencia en la sociedad.
El ministro destacó que actos tan brutales requieren un tratamiento serio y enérgico, más allá de condolencias. Arrau hizo un llamado a la sociedad para tomar conciencia sobre la creciente violencia que se ha normalizado, instando a implementar cambios profundos en la actitud colectiva para enfrentar la delincuencia. «Es imperativo que como país nos cuestionemos sobre la forma en que respondemos a estos eventos», añadió, instando a una reacción unificada y proactiva.
En una declaración contundente, Arrau dejó claro que quienes cometen actos de esta naturaleza no merecen ningún tipo de clemencia. «Asesinos como estos no merecen ninguna clemencia, ni piedad, ni miramiento en la persecución policial y penal», aseguró, subrayando que las instituciones involucradas están comprometidas a actuar con la máxima severidad posible para llevar a los responsables ante la justicia.
El ministro también hizo hincapié en que los eventos ocurridos en San Bernardo deben llevar a una reevaluación del rol del Estado en la garantía de seguridad para todos los ciudadanos. «Es durísimo estar aquí reconociendo que el Estado falló», admitió, resaltando su responsabilidad primordial en garantizar la seguridad e integridad física de las personas. Esta declaración ha generado un llamado urgente a repensar las estrategias y medidas de seguridad actuales.
La trágica muerte del niño ha suscitado una ola de indignación en la comunidad y ha llevado a los líderes locales a exigir acciones más contundentes para combatir la delincuencia y proteger a los ciudadanos. La visita de Arrau puede ser vista como un intento de fortalecer la confianza de la comunidad en las autoridades y de reafirmar el compromiso del gobierno para hacer frente a esta problemática cada vez más preocupante.
















